CARTA DE EXIGENCIA

Desde la Asamblea de Mujeres Luchadoras de Honduras exigimos la inmediata liberación y aparición de los compañeros Snaider Centeno, Aparicio Mejía García y Joel Martínez Álvarez. Los compañeros son miembros de la Organización Fraternal Negra de Honduras, en la comunidad de Triunfo la Cruz.

El día 18 de julio de 2020, cerca de las 6:00 am, Snaider Centeno, presidente del patronato de la comunidad garífuna Triunfo de la Cruz, fue secuestrado de su propia vivienda por un grupo de hombres no identificados que portaban chalecos antibalas no identificados. Además del secuestro de Snaider, se reporta la desaparición de Aparicio Mejía García y Joel Martínez Álvarez, quienes se presume fueron atacados por el mismo grupo criminal y llevados a bordo de tres vehículos con rumbo desconocido.

Como miembros y líderes de la comunidad, han estado al frente en esta pandemia haciendo resguardo y seguridad de la salud y evitando la propagación del COVID-19, en esta comunidad, salvo a esto han recibidos ataques. Anteriormente, el presidente del patronato también ha sigo perseguido por su labor y liderazgo en reiteradas ocasiones.

Asimismo, hacemos un llamado a todos los entes de DDHH y organizaciones del Movimiento Social en Honduras, como también a la comunidad internacional a denunciar estos ataques sistemáticos, acuerpar la lucha por la vida de pueblos organizados de la OFRANEH y exigir la pronta liberación de nuestros hermanos y compañeros.

Para Snaider, Aparicio y Joel Exigimos su libertad y aparición con vida ¡YA!

Pronunciamiento de la Asamblea de Mujeres Luchadoras de Honduras

A 11 años del golpe de estado denunciamos el narcogenocidio al pueblo de Honduras en manos de la dictadura de JOH. Desde aquel junio del 2009, el régimen nos sigue arrebatando compañeras y compañeros para quitarnos la esperanza y sembrar el miedo, pero están con nosotras y nos dan su fuerza. No olvidamos y no nos reconciliamos.

Somos mujeres diversas de pueblos, comunidades y ciudades, de todas las edades, e identidades políticas que construimos un espacio seguro y de confianza haciendo un pacto de hermanas. Luchamos por la libertad, la vida y la esperanza para recuperar y reconstruir el pais, con comida, tierra, salud, educación, voces y agua compartida para todas, con la alegría y fuerza de la espiritualidad que nos guía e invocamos con cantos, bailes y tambores garífunas, misquitos, tolupanes, lencas, pech, chortis, tawakas,

Nuestro primer encuentro en Vallecito, tierra liberada por el pueblo Garífuna, el año 2019 nos dejó claro que sólo la fuerza y la organización, la solidaridad, y creatividad nos va a permitir sostener la vida colectiva que soñamos y por la cual luchamos.

No debemos esperar que los gobiernos hagan algo por nosotras como nunca lo han hecho. Este sistema patriarcal, capitalista y racista y su mal llamada democracia es un fracaso para el pueblo hondureño y especialmente para las mujeres.

Denunciamos que el manejo de esta crisis sanitaria es una estrategia política para la desmovilización y el exterminio de los pueblos originarios, campesinos y clase trabajadora con el objetivo de perpetuar el proyecto de despojo capitalista. Las medidas tomadas por el régimen han impactado a las trabajadoras informales y otras que han sido obligadas a trabajar aún con temor al contagio. Somos reprimidas con gases y balas cuando denunciamos el hambre y la miseria que han traído estas medidas. Los femicidios y todas las formas de explotación y violencia sobre los cuerpos de las mujeres y las niñas han aumentado con el confinamiento

Consideramos que la apertura inteligente es una sentencia de muerte para las mujeres y los pueblos porque está centrada en la idea de que es más importante el dinero que la vida de la gente. Nuestra propuesta es por el buen vivir

Necesitamos continuar fortaleciendo la autonomía de las comunidades y sus procesos de autodefensa que son el corazón de la propuesta política nuestra. Nos sentimos orgullosas de las acciones de organizaciones y comunidades que están enfrentando con ternura y valentía esta epidemia y son ejemplo para todas y todos. .

Desde la Asamblea de Mujeres Luchadoras de Honduras abrazamos las diversas luchas y generaciones en resistencia dentro y fuera de este país desde el golpe de estado del 2009 hasta la actualidad.

Animamos a quienes siguen resistiendo desde sus diversos espacios, maneras y tiempos para que no olviden que no estamos solas y que todas sumamos fuerza para tejer rebeldías y esperanzas. Necesitamos juntarlas todas en un proyecto común de emancipación.

Nos duele el sufrimiento del pueblo de Honduras ante la situación de enfermedad y muerte por la cual estamos cruzando, Nos indigna y da rabia el desprecio, la corrupción, la mentira y la impunidad de quienes son los responsables.

Acuerpamos

La lucha antirracista en el mundo

La liberación de los presos políticos de Guapinol y todos los presos políticos

La causa Berta Cáceres y la justicia para el pueblo lenca

La resistencia de los territorios y comunidades indígenas y negras contra las amenazas y agresiones ante su autonomía y por el asesinato de sus liderazgos

La lucha feminista contra las múltiples violencias ejercidas en los cuerpos de las mujeres y por la autonomía de sus vidas

La autodeterminación de los cuerpos, sexualidades, e identidades y proyectos políticos disidentes a la heterosexualidad.

Las trabajadoras de las maquilas, domesticas, de la salud, del sector informal que están en alto riesgo de muerte y represión por el ejercicio de sus labores

La defensa de las espiritualidades indígenas, negras, comunitarias ante las agresiones fundamentalistas

Confiamos en la ancestralidad y sabiduría de los pueblos y las mujeres que se han enfrentado por siglos al exterminio y han sobrevivido pasando de una generación a otra su conocimiento y saberes.

Nuestros sueños y nuestras luchas no están en cuarentena

Honduras, 28 de junio 2020.

Repudiamos

Al régimen de Juan Orlando Hernández por su increíble habilidad, organización y diligencia para aprovechar esta crisis sanitaria en su afán de fortalecer la dictadura que dirige, robarse el dinero del pueblo de Honduras, mentir diariamente en los medios de comunicación y convertir este querido país en esclavo de sus intereses de clase, las transnacionales, y los negocios gringos y europeos. Nosotras los conocemos.

A la ministra de salud Alba Flores que más le valiera a su miserable humanidad conocer el humilde oficio de tapar goteras y servir de algo a esa infancia que nace condenada al naufragio, y a sus madres que paren en el terror de los hospitales públicos, porque es la gente que le paga su altísimo salario y sus privilegios. No olvidamos su nombre.

A todos los funcionarios y funcionarias de este régimen que colaboran a profundizar la miseria y la muerte de la gente de este país con políticas destinadas al despojo y la explotación más atroz que se ha visto en la historia. Nosotras sabemos quienes son.

La asamblea de mujeres luchadoras de Honduras no va a exigir, pedir, negociar ni dialogar con un régimen como éste. No reconocemos su potestad y llamamos al pueblo de Honduras a que reflexione, organice y busque de manera autónoma las formas de dignificar a Honduras, como ya en tantos lugares de esta tierra se está haciendo.

Ahora que los vientos electoreros vuelven a soplar, aún en medio de la crisis causada por el coronavirus, les invitamos a que piensen si en 200 años de lo que se llama democracia alguna vez el pueblo realmente tuvo una vida digna y justa y si tener profesionales de la política y asalariados de los partidos ha servido de algo.

En dos siglos de esta historia son las haciendas, las tierras y las vidas del patrón, el jefe, el caudillo, el capataz, el gerente, el director, el líder y sus familias las que han mejorado, las de las mujeres que trabajan y sostienen la vida y sus familias sólo han empeorado.

Somos mujeres, y porque compartimos una historia de opresión y por ser luchadoras tenemos claro el panorama y que nos toca pensar mucho, hacer mucho y tener memoria para saber por donde no existen propuestas vitales para nosotras. No reconocemos a las mujeres por ser mujeres, sino por el proyecto político que sostienen, las ministras de JOH representan a la dictadura, nosotras las repudiamos.

Sostenemos las palabras de nuestra hermana Berta Cáceres, asesinada por este mismo proyecto de muerte, quien con su fuerza y sonrisa nos decía, Compas, A nosotras lo que nos toca es luchar.

Honduras, 20 de mayo, 2020.

Denunciamos que en Honduras nos mata el hambre, la represión y el coronavirus

Desde la Asamblea de Mujeres Luchadoras de Honduras ante la opinión pública nacional e internacional queremos denunciar que la situación histórica de injusticia económica y opresión política de las mujeres y sus comunidades se ha visto agravada por la pandemia del COVID 19.

Las respuestas irresponsables y mafiosas de un gobierno represor, corrupto e incapaz han hecho que miles de personas estén pasando situaciones extremas de hambre, hacinamiento, falta de agua potable y de energía mientras se les repite de manera absurda que se queden en su casa y se les responsabiliza de su inminente contagio.

A través de los mecanismos que ha creado este régimen de Juan Orlando Hernández, se han acumulado un presupuesto de, al menos, 9 mil millones de lempiras sin que se evidencie su beneficio en los hospitales, centros de salud, ni en comunidades, barrios y aldeas. ¿Dónde está ese dinero que han obtenido a nombre del pueblo de Honduras?

Denunciamos la barbarie del régimen al utilizar la crisis sanitaria para publicidad y campaña política, al ofrecer en cadena nacional, insumos que continúan esperando los hospitales públicos, como el de San Pedro Sula, que ya está colapsados por el número de personas contagiadas de coronavirus. Y actúan igualmente con los alimentos y agua indispensable para cuidar a la población que se reparte, en su mayoría, a los allegados al partido nacional, sus amigos y beneficiarios.

Desde hace varios días compañeras de la colonia Alemania, miembras de nuestra Asamblea, junto a sus hijas e hijos han estado en las calles exigiendo sus derechos a la alimentación y la salud, recibiendo a cambio gases lacrimógenos y balas. Y esta situación ya se reproduce en varias zonas del país, pues el hambre está agravando la situación de la gente y exponiéndola aún más al contagio del virus.

En las comunidades rurales e indígenas, agentes de la policía han obstaculizado la organización autónoma para la protección comunitaria usando la fuerza y otras formas de represión, pero no protegen la vida de las mujeres que son asesinadas por los femicidas en todos los puntos cardinales de Honduras.

DENUNCIAMOS a la opinión pública que el régimen de Juan Orlando Hernández, una vez más está usando al ejército y a la policía para reprimir, golpear, balear y perseguir a las mujeres, niñez y hombres que luchan por sus mínimas condiciones de vida.

LLAMAMOS a todas las mujeres a estar alerta para organizarnos, pensar, actuar y solidarizarnos en todas las formas posibles con nuestras hermanas y hermanos porque merecemos una vida digna.

Honduras, 23 de abril de 2020

DECLARATORIA DE ALERTA POR FEMICIDIOS HONDURAS

Hace décadas que incontables mujeres hemos luchado en contra de la violencia hacia nosotras en todas las formas en que se dirige contra la vida y los derechos humanos elementales. Sin embargo, a medida que pasa el tiempo y los hechos, comprobamos con tristeza y rabia que la violencia aumenta y que el asesinato a mujeres se ha vuelto un hecho que tiende a mirarse como normal, pues no genera el repudio que merece ni que se necesita para acabar con esta realidad dolorosa.

Nosotras, desde la Asamblea de Mujeres Luchadoras de Honduras, espacio donde nos hemos juntado desde el 28 de junio del 2019 por deseo y necesidad, hacemos la siguiente declaratoria.

  • La situación de violencia contra las mujeres se ha convertido en un ESTADO DE EMERGENCIA. Desde la infancia, la vida y seguridad de las mujeres se halla en grave peligro en todos los pueblos, comunidades y ciudades de Honduras.
  • El asesinato contra mujeres de todas las edades y pueblos hace que nuestros corazones y nuestros días se llenen de lágrimas, de miedo y de rabia por la pérdida de la vida de hondureñas que como todas merecen vivir. Reinvindicamos la belleza de sus vidas y sus anhelos y nos negamos a tratarlas como cuerpos sin historia como lo hacen los medios de comunicación amarillistas y las instituciones que las tratan como cifras y la sociedad que las acusa de sus propias muertes.
  • Este régimen patriarcal neoliberal y racista bajo la dictadura de Juan Orlando Hernández y todos los poderes que controla, no está interesado en investigar ni en resolver esta situación alarmante, pues es parte del pensamiento que su régimen sostiene que la vida de muchas personas de este país no son importantes y se pueden desechar.
  • La militarización, privatización, redes de corrupción, impunidad, persecución a mujeres defensoras, el empobrecimiento brutal y la expulsión de los territorios evidencia que es este estado el enemigo de las mujeres. No les pedimos justicia ni olvidamos sus actos criminales.
  • Nos declaramos en ALERTA contra los femicidios y la violencia contra las mujeres y niñas que para nosotras significa estar en acción y reflexión permanente y sistemática por nuestra protección, defensa y cuido usando para ello toda nuestra fuerza colectiva, creatividad, saberes y herramientas de las que dispongamos.
  • No vamos a dejar en manos de otros la defensa de nuestros cuerpos y nuestras vidas. Priorizamos dialogar, conspirar y pactar con otras mujeres, que también se indignen ante esta situación, soluciones concretas, cotidianas, colectivas para que el femicidio, la violación, la desaparición, la trata y todas las agresiones contra las mujeres se acaben.

La Asamblea de Mujeres Luchadoras de Honduras se propone un proceso organizativo que dé fuerza y entusiasmo para asumir nuestro destino como mujeres y que desde ahí hagamos los cambios políticos para que cambie la vida cada día en la casa, en la calle, en los lugares públicos para toda la gente que quiere y merece vivir en Honduras.

Escucha en audio la declaratoria de alerta.